
INFORME SOBRE LA MÚSICA DİLJÎN BEYAR
Agresión, amenaza de muerte y confiscación de bienes contra una artista kurda en Suiza
RESUMEN DEL INCIDENTE
El 21 de octubre de 2025, aproximadamente a las 20:02, la artista kurda Diljîn Beyar, residente en Suiza, fue agredida físicamente por cuatro individuos en su residencia y amenazada de muerte.
Los agresores amenazaron a Diljîn Beyar para que dejara de transmitir en las redes sociales y no hiciera ningún comentario sobre la organización criminal.
Además, los agresores declararon estar vinculados a la Asociación Rapperswil, conectada a la red "Komele", que es la estructura organizativa del PKK en Suiza.
Cuando Beyar se puso en contacto con la asociación correspondiente después del incidente, los funcionarios de la asociación reconocieron que los agresores estaban afiliados a ellos; sin embargo, no proporcionaron ninguna explicación ni tomaron medida alguna respecto al incidente.
DESARROLLOS POSTERIORES
Tras el incidente, Beyar presentó una denuncia oficial ante la policía suiza y se iniciaron procedimientos legales. Debido a la amenaza continua contra su vida, fue reubicada temporalmente en otra residencia por la institución social a la que está vinculada.
Sin embargo, dentro de los dos días posteriores a la denuncia, individuos vinculados al PKK allanaron la residencia de Beyar. Al no encontrar a Beyar en casa, los agresores confiscaron tres tanburas (instrumentos musicales tradicionales kurdos) pertenecientes a la artista. Este acto se considera un intento deliberado de impedir que la artista ejerza la música.
Tras la divulgación pública del incidente, se lanzó una campaña de desprestigio contra la música Diljîn BEYAR por fuentes de la organización criminal PKK, y se difundieron calumnias destinadas a desacreditar a la musicista.
CONTEXTO
Este incidente no es un caso aislado. Beyar ha informado previamente haber sido sometida a repetidas agresiones verbales y físicas, amenazas e insultos por la misma estructura organizativa. Según los datos documentados por EKRW, las estructuras vinculadas al PKK que operan en Europa implementan sistemáticamente una política de presión e intimidación contra intelectuales, artistas y activistas kurdos que no se conforman con su línea política.
EVALUACIÓN DE EKRW
Este ataque no es simplemente un acto de violencia contra un individuo. Es una amenaza directa a la libertad de pensamiento y expresión, al derecho a la producción artística y a las voces pluralistas dentro de la sociedad kurda. La confiscación de los instrumentos de un músico es un acto deliberado y simbólico destinado a suprimir la expresión cultural.
EKRW condena enérgicamente este incidente y hace los siguientes llamamientos:
- A las autoridades suizas: Llevar a cabo la investigación de manera efectiva e imparcial; garantizar la seguridad de la víctima; dar seguimiento a la devolución de los instrumentos confiscados.
- A las organizaciones europeas de derechos humanos: Documentar sistemáticamente las actividades de presión e intimidación de las estructuras vinculadas al PKK contra la sociedad civil kurda en toda Europa.
- Al público kurdo: Demostrar una posición unida contra la violencia y las amenazas, independientemente de las diferencias políticas.